En el 2014, el comercio electrónico registró un crecimiento del 34% respecto al año pasado, al sumar 162,100 millones de pesos (12,200 millones de dólares estadounidenses) desde los 121,600 millones logrados un año antes, de acuerdo con el Estudio de Comercio Electrónico en México 2015 elaborado por la Asociación Mexicana de Internet (Amipci).
Mauricio Braverman, vicepresidente de productos de Visa, expresó que si bien el comercio electrónico en México ha tenido un crecimiento energético, aún falta camino por recorrer.
Ejemplificó que del total de transacciones a través de tarjeta de crédito en México, solo el 6% proviene del comercio electrónico cuando en otros países supera el 10% e incluso llega al 25 por ciento.
De acuerdo con los resultados arrojados por el estudio, el 75% de los internautas encuestados realizaron al menos una compra en línea, que significa un universo de más de 40 millones de mexicanos que ya hacen comercio electrónico. De ellos, el 93% lo hizo mediante una PC o laptop, el 84% lo hizo a través de smartphones y 57% en tabletas, de acuerdo con los datos de la misma Amipci.
"Ya están las bases para que millones de mexicanos que ya son internautas, lo puedan hacer, no sólo la infraestructura de telecomunicaciones sino la infraestructura financiera, los medios de pago y en el camino tenemos que generar la cultura y el interés por el e-commerce con eventos como el HotSale o el Buen Fin", consideró en entrevista el presidente de la Amipci, Carlos Ponce.
Los grandes desafíos ahora están en crecer el ticket promedio de puesto que la mayoría de las compras se realizan en bienes digitales con bajo valor en facturación.
"Se agregaron muchos compradores a la base, pero muchos de ellos compran 12 pesos en una aplicación, un ticket promedio bajo. Es un punto de entrada y que después comprará artículos de oficina y termine comprando un viaje; es un tema que va a marcar el camino hacia adelante. La apuesta ahora es trabajar para que estos usuarios que ya son compradores digitales de 12 pesos, de un dólar, se conviertan en compradores de bienes y servicios y vaya subiendo el estándar de e-commerce de este país", consideró Iván Marchant, vicepresidente de Ventas para México y Centroamérica de ComScore.
Los datos del Estudio de la Amipci detallan que durante el primer trimestre del 2015, las descargas digitales fueron la segunda categoría más consumida por los mexicanos, después de ropa y accesorios, pero generaron un gasto trimestral de apenas 581 pesos de un ticket promedio total de 5,575 pesos para las compras en línea, excluyendo viajes. El segmento de viajes, por sí sólo, registró un gasto promedio de 9,824 pesos durante el trimestre.
Más Uber, menos trabas
En entrevistas previas, los representantes del comercio electrónico en el país han manifestado su interés por impulsar mejoras regulatorias por parte de las autoridades fiscales, financieras y de protección al consumidor para reducir las barreras para el comercio electrónico en el país.
Aunque modelos de negocio innovadores, basados en las tecnologías, y que podrían empujar el crecimiento del comercio electrónico, aún enfrentan fuertes resistencias por parte de las industrias tradicionales y gobiernos. El ejemplo más evidente es el conflicto de Uber y Cabify con los taxistas.
"No se debe de sobre regular a los sistemas como Uber y Cabify, sino que debe desregularse el otro sistema que es el sistema tradicional que existe en México", reconoció el vicepresidente de Movilidad de la Amipci, Jesús De la Rosa.
Carlos Ponce, de la Amipci, agregó que el evitar barreras regulatorias para nuevos modelos de negocio permitirá elevar la creatividad para la generación de nuevos negocios a partir de la tecnología y permitir que incluso las industrias tradicionales aprovechen la innovación en ambientes digitales para llegar a más consumidores.
"La creatividad es muy importante. Creo que hemos visto que cualquier producto lícito se puede vender en el ciberespacio entonces el mundo tradicional debe compartir, que la tienda de la esquina o el café puede dar un servicio en línea o incluso productos agropecuarios. El ejemplo de lo que dijo Cofece es básico para que la creatividad y la economía crezcan", consideró.